Las cosas entre Víctor y Nora poco a poco son más claras, y la relación más intensa, Héctor y Adrián, en cambio, se encuentran ante dos situaciones diferentes, pero similares al mismo tiempo. Los dos confusos, sin saber qué hacer, ni cómo hacerlo.
A la mañana siguiente, en el desayuno, Adrián se sienta en un rincón junto a Gabriela. Sonrientes, desayunan juntos y se dirigen a los bancos de la parte superior de la cala. Allí, Bella le pregunta acerca de su vida: dónde vive, cómo es su familia, qué pretende estudiar, etc.
- Hice un curso de mecánica, y si soy capaz, me gustaría estudiar eso.
- ¿Tú te ves capaz? - Pregunta ella.
- Sí. Vamos, si me gusta, espero que sólo sea ponerle ganas, esfuerzo y tiempo.
- No tiene mucho secreto.
- Y tú, ¿qué quieres estudiar?
- Yo... No lo tengo muy claro. - Cabizbaja. - Mi padre es médico, y quiere que siga sus pasos, pero mi madre es abogada, y quiere que siga los suyos.
- Son dos caminos completamente diferentes...
- Lo sé, de momento estoy metida en el de la medicina, ya que si cambio de idea será mucho más fácil adaptarme.
Héctor, que no ha ido a desayunar, está encerrado en la caseta sin ganas de salir, pero alguien le obliga a hacerlo.
- Joder, ¿otra vez tú?
- Sí. - La pelirroja sonríe, y entra sin permiso. - Me gustó nuestra charlita de ayer.
- Y a mí, pero ahora tengo sueño, ¿puedes venir en otro momento?
- Es tarde, te hago un favor despertándote.
Héctor se rinde, y con pocas ganas de discutir, se tumba en la cama. Rosa, sentada a su lado, empieza a acariciarle la mejilla y le sonríe.
- ¿Sabes algo de tus amigos?
- No, no he vuelto a hablar con Víctor, y con Nora... poco.
Tras varios minutos hablando, Rosa consigue sacar al chico de la caseta y se dirigen juntos hacia el comedor, para coger algo de desayuno. Héctor ve a Víctor y a su chica sentados en una mesa, riendo, y compartiendo un batido, y un ataque de celos le obliga a coger de la mano a su amiga. Ésta le mira sorprendida, y le sonríe.
- ¿Soy yo o Héctor va de la mano con Rosa? - Pregunta Víctor. Nora se gira, y sorprendida lo confirma. - Qué fuerte.
- Déjales, igual a Rosa le conviene estar con alguien como Héctor.
- En fin.
Terminan de desayunar y deciden ir a saludar a la posible 'nueva parejita' del campamento. Se dirigen a la cala, donde se encuentran al resto de sus compañeros preparando una nueva excursión al islote, con las canoas.
El grupo de Adrián y Bella, se ha adentrado en el bosque en busca de nuevas 'aventuras', mientras ellos permanecen sentados en un banco hablando de sus vidas. Adrián nota cómo Gabriela se le arrima poco a poco, y decide pasar un brazo por su nuca y apoyarla en su pecho. Ella sonríe y le agradece la confianza que éste le transmite. "Quizás Bella es el mejor método para olvidar a Nuria", piensa. Besa con cariño la frente de la chica.
- ¿Te consideras un chico cariñoso? - Pregunta ella al instante. Él ríe.
- Bastante.
- Me gusta.
Sonríen.
sonrisa núm. 5331:
ResponderEliminarHe leído todos los capítulos en a penas dos horas. Me encanta como escribes y describes los personajes y las situaciones, sigue así. Tengo ganas de que escribas más ya jaja. Ánimo, un beso. :)