19:30.
Todos los miembros del campamento se dirigen a sus casetas a ducharse, y vestirse para la barbacoa y el concierto. Héctor, ya duchado y arreglado, decide ir a hablar con Víctor, que está en la caseta de al lado.
Suena la puerta. "Quizás es Nora", piensa Víctor. Abre, y sonríe al ver a su amigo Héctor, le invita a pasar y cierra la caseta.
- Tío, ¿cómo vas tan rápido? - Pregunta bromeando.
- Tenía la ropa preparada, e Iván siempre quiere quedarse solo cuando se viste, nunca lo he entendido pero prefiero no discutírselo. - Contesta Héctor mientras se frota las manos sentado en el viejo sofá.
- Vaya chaval más raro. - Víctor se pone los pantalones y busca una camiseta de manga corta entre sus cajones.
Mientras tanto miles de pensamientos atormentan a Héctor. ¿Cómo decírselo? ¿Se enfadará? ¿Romperá una relación de dos amigos suyos? Por un momento decide callárselo, pero luego empieza a pensar en él: ¿Tendrá que aguantar muestras de cariño delante suyo? ¿Cambiará su forma de ser con ellos? ¿Y si Nora se da cuenta de que de verdad quiere a Héctor y no a Víctor? Las dudas hacen hablar a Héctor, nervioso.
- Víctor, - Respira hondo - verás, hoy te he visto con Nora en las rocas y...
- Ah no, tranquilo, - ríe - no es ningún secreto.
- No, no es por eso. - Por los nervios, Héctor empieza a jugar con su dilatación y le empiezan a temblar las piernas.
- ¿Entonces?
- Verás, que os he visto a lo lejos, y he sentido algo raro. - La cara de Víctor empeora en cuestión de milésimas. - Creo que en lo que llevamos de campamento Nora me ha ayudado bastante con mis problemas, directa o indirectamente, y me parece una chica increíble, y no sé si estoy empezando a sentir cosas por ella. - Traga saliva.
- Pero...
- No, - interrumpe - déjame acabar. - Víctor asiente serio. - No quiero estropear nada, ni voy a meterme entre vosotros, somos amigos y tendría remordimientos si lo hiciera, sólo quería que lo supieras, por si notabas algún comportamiento raro en mí, y esas cosas.
- Vale... vale, - Víctor tartamudea, no sabe qué decir - me alegra que me lo hayas dicho, veo que somos colegas de verdad. - Héctor sonríe forzosamente. - Y si de verdad de jode, haré algo al respecto, no quiero que un colega de toda la vida lo pase mal porque yo estoy con una chica que conozco desde hace nada, y que probablemente haya olvidado de aquí a septiembre.
Héctor no sabe si alegrarse o no, es posible que haya roto una relación que parecía verdadera, pero también va a tener su oportunidad y no sufrirá al verlos juntos. Le da las gracias con una palmada en la espalda y sale de la caseta en dirección a la playa, donde están organizando la barbacoa.
20:00.
Nora sale de la caseta y ve a lo lejos a la pelirroja, apoyada en un poste. Poco a poco se va acercando y al pasar por su lado baja la mirada para evitar problemas, pero Rosa la llama.
- Rubia, - dice con un tono amistoso - ¿podemos hablar?
- ¿Por qué iba a querer hablar? - Contesta cortante.
- Va, quería pedirte perdón. - Nora se sorprende al escuchar a Rosa pidiendo disculpas, y se acerca a ella.
- ¿Perdón por qué?
- Por la pelea del otro día, he de admitir que estoy un poco celosa porque tengas algo con Víctor, tú también lo estarías. - Nora asiente. - Aunque haya pasado mucho tiempo, sigue estando en algún rincón de mi corazón.
- Pues... lo siento, si he hecho algo que te haya molestado.
- No, nada, no te preocupes. - Sonríe. - Quiero que sepas algo, entre compañeras de campamento.
- Sorpréndeme.
- A Héctor le molas. - Nora, con los ojos como platos, abre la boca impresionada y espera una explicación. - Esta mañana, cuando estabas con Víctor en las rocas, mis amigas y yo lo hemos visto llorando en un banco mientras os miraba, luego ha ido Iván y supongo que han hablado de eso.
Nora no sabe si creer a la pelirroja o no, pero se sorprende ante la posibilidad de que sea cierto y decide hablar con Héctor cuanto antes. Juntas se dirigen a la playa donde todo el campamento las espera para empezar la barbacoa. Cada una va con su grupo de amigos y Nora saluda con un beso corto y suave en los labios a Víctor, se acerca a Héctor y tras un abrazo le dice que más tarde querrá hablar con él. Héctor tiene curiosidad por saber qué querrá decirle la chica, ¿algo malo? ¿Algo bueno? Su corazón se acelera, pero en cuestión de minutos olvida por completo todo al empezar la cena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario