22:00.
- Víctor, yo me voy a la caseta ya, que total esto ya estará terminando y me está entrando sueño. - Víctor la mira, besa su frente, y sonríe.
- ¿Te acompaño?
- No, - sonríe - no te preocupes. Gracias.
Víctor asiente, le acaricia la mejilla, y vuelve la cabeza hacia el grupo.
Nora llega a su caseta, y al meter la llave en la cerradura oye los llantos de alguien. Gira la cabeza y saca la llave al no ver a nadie, intenta descubrir de dónde viene y llega a la caseta de Héctor e Iván. Nora, a pesar de pensar que lo que está haciendo no está del todo bien, pega su oreja a la puerta de madera e intenta escuchar.
- No, si es que encima me vio llorando, qué puta vergüenza.
- Pero tío, no te tiene que dar vergüenza que te vean llorar. - Dice Iván. - Eres una persona, como otra cualquiera, y es normal que si algo te sienta mal lo demuestres de alguna forma.
- Ya, pero es que encima se lo he dicho a Víctor.
- ¿Y bien? - Interrumpe Iván.
- Me ha dicho que haría algo, ya que yo soy su colega de toda la vida y Nora es sólo una chica de la que en septiembre apenas se acordará. - Nora abre los ojos sorprendida y nota un pinchazo en la boca del estómago.
- ¿Te ha dicho eso? - Pregunta Iván sorprendido.
- Palabras textuales, lo juro.
- Espera. - Dice Iván.
Se oyen pasos y abre la puerta de la caseta rápidamente y Nora queda atónita. Ninguno sabe qué decir y Héctor parece asustado por todo lo que la chica puede haber oído. Sus ojos se humeden y sale corriendo hacia su caseta.
- ¡Nora! - Grita Iván.
De pronto Héctor se levanta y empuja bruscamente a su amigo para salir corriendo tras ella.
- ¡Nora, ven! - Corre rápido y tras unos segundos la alcanza. La abraza con fuerza e intenta tranquilizarla.
- ¡Déjame! - Grita desesperada mientras intenta escaparse de los brazos de Héctor. - Quiero irme.
Iván se acerca y consigue tranquilizar a Nora, que se seca las lágrimas y decide levantarse.
- Ya está. - Suspira. - No pasa nada.
- Nora, no deberías escuchar conversaciones ajenas.
- Pues hombre, tan ajena no era. - Dice con un tono sarcástico.
- Que habláramos de ti y de Víctor no significa que tengas derecho a escuchar. - Contesta Iván.
- Es verdad lo que decíais, ¿no? - Héctor e Iván permanecen en silencio. - Pues ya está, no quiero escuchar más.
- Pero...
- No. - Interrumpe. - No soy nadie para meterme entre vosotros y lo entiendo, al fin y al cabo sólo soy una más para la lista de Víctor, ya me habían avisado. - Nora agacha la cabeza, saca las llaves de su caseta, y se adentra en ella dejando a los chicos fuera sin nada que decir.
- La hemos cagado. - Dice Iván. - Bien cagada.
Los chicos se dirigen a su caseta y Nora cae rendida en la cama nada más entrar. Tras unos minutos llorando, decide lavarse la cara y al final consigue dormirse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario