martes, 16 de abril de 2013

Capítulo 26.

20:30.

Nora ve a Héctor sentado en una hamaca comiendo una hamburguesa y decide sentarse a su lado.

- Hola. - Dice sonriente.
- Hola. - Contesta Héctor después de mirarla. - Tenías que hablar conmigo, ¿verdad?
- Verdad. - Sonríe aún más. - ¿Tanta prisa tienes?
- Sí, la tengo, quiero ir con Iván.
- Pues ves, nadie te obliga a quedarte aquí conmigo, he venido a sentarme, no a hablar. - Héctor la mira fijamente, sonríe, y la abraza con el brazo izquierdo entre risas. - ¿Te quedas?
- Claro, tonta. 

Nora no sabe cómo decírselo y tras esta pequeña conversación se asegura de que no es el mejor momento para hacerlo, pero algo la empuja a preguntarle.

- ¿Y qué tal va el tema de las chicas? 
- ¿Todas sois iguales? - Ríe.
- ¿Cómo?
- Hasta hoy, todas las tías que han querido sacarme el tema de las relaciones lo han hecho con esa frase, es curioso.
- Vosotros también lo hacéis.
- Ya, supongo que no somos tan diferentes como parece. - Nora asiente. - Pues bien, hasta ahora me había costado encontrar una chica que me aguantara, pero creo que este verano me está cambiando por completo. - A Héctor se le humedecen los ojos. - ¿Sabes esa sensación que tenemos a veces de vernos reflejados en una persona? De sentir que has encontrado a esa media naranja de la que tanto hablan, tu mitad, la parte que te falta. Es increíble, encontrar a una persona que te entienda, te acepte, y te ayude siempre que lo necesites, alguien a quien dar cariño, alguien al que poder demostrarle día a día lo mucho que te importa. - Nora imagina todo lo que Héctor dice, y siente pena por él. ¿Y si al final se equivoca eligiendo? "No, no, imposible." - No sé, son cosas que pienso cada noche.
- ¿Acaso no duermes? - Bromea Nora.
- A veces no, pero en general sí. - Suspira. - Me refiero a ese momento de la noche en el que estás dormido pero consciente, no sé si me explico, ese momento en el que cierras los ojos para dormirte definitivamente, pero que aún no lo has hecho. Suelo pensar mucho en ese pequeño rato, pruébalo.
- Creo que eso lo hacemos todos. - Se coloca el pelo. - ¿Y quién es la chica con la que te ves haciendo todo lo que has dicho?
- Ahora mismo es una del campamento, pero no sé, prefiero no decírselo por si acaso. 

Nora ha encontrado su respuesta, pero necesita más pruebas, ¿y si no es ella? Tiene que estar segura al cien por cien. Decide ser directa:

- ¿Quién es? - Héctor se ríe.
- No te cortas un pelo, ¿eh?
- Para nada, somos amigos, ¿no? - Héctor traga saliva, y decide ser sincero. Total, ¿qué puede perder?
- Por desgracia sí. - Nora se sorprende.
- ¿Por desgracia? ¿No te gusta que seamos amigos?
- No es que no me guste que seamos amigos, no me gusta que no seamos más que amigos. - Sonríe, y tranquilo por haberse sacado el 'problema' de encima se tumba en la hamaca.
- Supongo que no me sorprende. - Héctor emite un ruido raro que Nora interpreta como una risa. - Vi cómo me mirabas cuando estaba con Víctor en las rocas. - Miente. - Vi cómo llorabas, pero esperaba que me lo dijeras. - Héctor se levanta sorprendido. 
- ¿Cómo pudiste verme? No te vi girar la cabeza en ningún momento. - Nora reacciona rápido y encuentra una explicación.
- Cuando te agachaste a llorar, me giré y te vi.
- ¿Víctor me vio también?
- No, creo que no. 

Héctor asiente, y deja sola a la chica en la hamaca para irse con Iván. Ni un sólo 'adiós', Nora queda atónita ante tal comportamiento, ¿ha hecho algo malo? Se tumba en la hamaca y suspira, no ha sentido nada al hablar con Héctor así que está segura de que es a Víctor a quien quiere, lo que no sabe, es que él también es consciente de que a Héctor le gusta. Tras varios minutos, Víctor la llama para decirle que es hora de ver al grupo de rock en directo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario