En el grupo de la pandilla de Víctor se disponen a comenzar las carreras, mientras que en el de los mayores están Adrián y el monitor junto al manager del grupo de rock intentando averiguar el fallo del autobús.
- ¿Ves algo, jovencito? - Pregunta el manager con voz ronca.
- No se les ha estropeado nada, señor. - Dice Adrián entre risas. - Simplemente se han quedado sin batería.
El señor trajeado mira fijamente a Adrián y comienza a reirse.
- Claro, hemos pasado la noche con las luces encendidas, quizás sea por eso. - Adrián sonríe.
- Probablemente, tiene el motor perfecto.
El monitor no puede evitar reírse y le da dos golpes en la espalda a Adrián seguidos de un "Buen chaval".
- Si queréis pasar a tomar algo, estáis invitados, por la ayuda. - Adri observa el bus sonriente, se fija en cada detalle, en cada dibujo, en cada letra. - Por cierto, soy Hugo, Hugo Aizaga.
- Encantado Señor Aizaga, yo soy Adrián. - Se presenta el joven dándole la mano.
Se dirigen a la puerta del automóvil cuando de repente un chico sale por ella. Despeinado, y con un color oscuro que no llega a ser negro, piercings en la oreja derecha y todo vestido de negro, con tatuajes en ambos brazos. Se acerca a ellos con una enorme sonrisa y se presenta, "Diego".
- Diego, vamos a entrar, que este muchacho me ha ayudado con el problema que teníamos en el bus y quiero enseñarle todo. - Dice el manager poniéndole la mano en el hombro.
- De acuerdo, yo voy a tomar el aire que estoy harto de estar ahí dentro. - Sonríe y se dirige al campamento.
Jorge, Adrián y el manager se adentran en el enorme automóvil y ven cómo los otros cuatro miembros del grupo están sentados en un sofá jugando a las cartas. Adrián queda anonadado al ver tantas guitarras, bajos, etc. colgados de las paredes del autobús. Se levantan y se presentan: James, guitarrista; Félix, batería; Peter, cantante; y Enrique, bajista.
El bus es más grande por dentro de lo que parecía por fuera, tiene una cocina un poco cutre, dos sofás con una televisión bastante decente, tres literas, y el espacio que queda vacío está lleno de amplificadores, teclados, micros, etc. Adrián y Jorge invitan a los rockeros a visitar el campamento y conocer a todos los monitores, se acerca la hora de comer y les ofrecen también quedarse a comer mientras otro automóvil les ayuda con el tema de la batería.
En el grupo de Nora ya han terminado los relevos y ha ganado un chico rubio bastante alto de Sevilla. Se dirigen todos al comedor y se encuentran con el grupo de los mayores ya cogiendo la comida. Pocos minutos después llegan Adrián, Jorge, todos los miembros del grupo de rock y su manager y el director del campamento pide atención para presentarles.
- Y como recompensa, podremos juzgar si son de verdad un grupo de rock o tan sólo cuatro pardillos con guitarras y un autobús tuneado.
Todo el campamento ríe y el manager con más fuerza todavía. Diego se sube a la mesa en la que está el director, y grita:
- ¡Vais a flipar con nosotros! - Se oyen gritos y la gente empieza a comer y a hablar de las pintas que lleva cada miembro de la banda.
Me encanta tu historia, ayer comence a leerla y me lei hasta el capitulo 5 y hoy creo que me los acabare leyendo todos. Simplemente enhorabuena, haces que la historia enganche y que tras cada final te quedes con intriga, es preciosa. Algo que mejorar seria que tal vez los capitulos de me hacen cortos! Si los alargas un poco mas, mejor que mejor, pero que aun asi muy bien.
ResponderEliminarUn salut desde Mallorca ^^